¿En qué consiste el régimen de visitas?

Régimen Visitas Hijos Málaga

Cuando un matrimonio se rompe, siempre que haya hijos de por medio, es necesario separar y establecer una clara distinción entre la relación sentimental de los padres y su relación con los menores. Para preservar esa relación paternofilial, en el momento del divorcio se establece un régimen de visitas.

Debido a que estos acuerdos se alcanzan en un momento psicológicamente muy delicado, es fácil que podamos tomar decisiones inadecuadas, especialmente si no contamos con toda la información al respecto. Por ello, es necesario saber en qué consiste el régimen de visitas en un divorcio, una de las cuestiones claves en este tipo de procesos.

¿Qué es el régimen de visitas?

El régimen de visitas es a la vez un derecho y una obligación para los progenitores que no ostentan la guarda y custodia de sus hijos. Consiste en el derecho a pasar tiempo con sus hijos y tiene la finalidad de evitar la pérdida de contacto de los menores con el progenitor no custodio. 

Se trata de que dicho progenitor continúe cubriendo las necesidades de sus hijos desde el punto de vista emocional y educativo, y mantenga el mismo vínculo afectivo que tenía con ellos antes de la separación. En este sentido, también constituye un derecho para los menores.

Regimen de Visitas tras divorcio en Málaga

¿Cómo se determina el régimen de visitas tras el divorcio?

A la hora de determinar el régimen de visitas, lo ideal es que se resuelva a través de un acuerdo entre ambas partes implicadas, es decir, entre los dos progenitores. Este régimen amistoso o de mutuo acuerdo se incluye en el convenio regulador del divorcio con hijos.

Aunque esta es la vía ideal, en ocasiones las partes no son capaces de llegar a un acuerdo, por lo que es el juez quien determina, mediante sentencia judicial, el régimen de visitas que regirá después del divorcio.

Es importante tener en cuenta que, tanto si lo contiene el convenio regulador como si se establece a través de sentencia firme, el régimen de visitas es obligatorio, y que de su incumplimiento pueden surgir consecuencias. Esto es aplicable tanto al progenitor no custodio que incumple el régimen de visitas acordado, al no recoger a los niños cuando le toca o al devolverlos más tarde, como al progenitor que ostenta la guarda y custodia de los menores y se niega a entregarlos en los lugares y fechas acordadas.

Por otra parte, no existe un régimen de visitas mínimo ni una fórmula exacta para acordarlo. Si bien es cierto que el sistema más habitual es el de repartir la custodia en fines de semana alternos, y otorgar el derecho al progenitor que no tiene la custodia de visitar a sus hijos una o dos tardes por semana, lo cierto es que para delimitar un régimen de visitas hay que estar atento a las circunstancias concretas de cada caso, teniendo en cuenta la edad de los hijos, los horarios de trabajo y disponibilidad de los progenitores, la proximidad de las residencias, el interés de los padres y las posibles circunstancias especiales de cada menor.

Actualmente, la custodia compartida es una solución preferente y está cada vez más extendida. Quizás por ello, en los casos en los que todavía se otorga una custodia exclusiva en favor de uno de los dos progenitores, es habitual que se amplíe el tradicional régimen de custodia de fines de semana alternos y una o dos tardes por semana, extendiendo dichas visitas desde la tarde hasta la mañana siguiente, incluyendo una o dos pernoctas entre semana.

Por otra parte, en los casos en los que la distancia entre los domicilios de ambos progenitores incluye desplazamientos de larga distancia, es posible eliminar estas visitas entre semana, e incluso los fines de semana alternos, y ampliar los períodos vacacionales.

En resumen, para determinar el régimen de visitas hay que ajustarlo al caso concreto, motivo por el cual es de vital importancia contar con el asesoramiento de un abogado experto en la materia.

Obligaciones que conlleva el régimen de visitas

Como ya hemos visto, el régimen de visitas constituye a la vez un derecho y una obligación, por lo tanto, el padre o madre que no ostenta la guarda y custodia de sus hijos, además del derecho a un régimen de visitas, tiene también la obligación de satisfacer una pensión alimenticia a su favor. 

No obstante, el incumplimiento del pago de la pensión no supone la extinción de las visitas.

Basándonos en lo expuesto, podemos concluir que el régimen de visitas es un derecho y un deber del progenitor que no cuenta con la guarda y custodia de sus hijos menores, y un derecho para los hijos. Puede establecerse de mutuo acuerdo o por sentencia judicial, pero siempre es obligatorio y atiende a las específicas circunstancias de cada caso concreto. Dado que es una decisión muy importante, que nos va a acompañar durante gran parte de nuestra vida, requiere y merece una especial reflexión y estudio antes de su aprobación, por lo que es altamente aconsejable ponerse en manos de un abogado especializado que nos asesore.

Si necesitas más información sobre esta u otras cuestiones relacionadas con el derecho familiar , no dudes en ponerte en contacto conmigo, puedes agendar una cita en mi despacho en Málaga, previa cita.

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